Cómo debe funcionar una empresa actual: tecnología silenciosa
¿Sabes qué es la tecnología silenciosa? Nuestros técnicos la diferencian claramente de la tecnología invisible, que se vuelve visible cuando algo falla y tampoco tiene que ver con nuestro último artículo sobre eficiencia invisible.
Si en tu empresa la tecnología se hace visible cuando surge un problema urgente, te van a venir bien las claves que te damos en este artículo. No esperes a que un ordenador no arranque, el sistema vaya lento o que no puedas acceder a un archivo. En una empresa bien organizada, ocurre justo lo contrario: la tecnología no se nota no porque no exista, sino porque está funcionando como debería.
El lío de la informática reactiva
¿Te suena este “protocolo”?:
- Algo falla
- Alguien da el aviso
- Interviene el informático
- Soluciona el problema
Este, sigue siendo el modelo habitual en muchas pymes, sin embargo, esta forma de operar presenta un problema evidente: siempre se actúa tarde.
Mientras ocurre y se gestiona, algo más está pasando:
- Los trabajadores pierden tiempo
- El trabajo se detiene.
- Se generan errores derivados de la incidencia.
- Aumenta la frustración en el/ los empleado/s afectado/s porque no producen, no cumplen plazos…
“Esto que acabamos de resumir en tan pocos pasos, no es un problema técnico. Se trata de un problema de enfoque”.
Joseba Iglesias (Asesor Comercial en Nebrimática)
La tecnología silenciosa
Podemos definirla como aquella que ayuda a prevenir problemas antes de que sucedan, que funciona de forma estable, no interrumpe el trabajo y algo muy destacable; no requiere atención constante.
La tecnología silenciosa no busca “apagar fuegos”, sino que busca que no haya fuego que apagar.
¿Cómo se consigue esto?
Únicamente con una gestión tecnológica bien planteada. Te vamos a facilitar las claves.
Mantenimiento preventivo: evitar antes que reparar
Uno de los pilares de la tecnología silenciosa es el mantenimiento preventivo. Esto es, actuar antes de que aparezcan los problemas. Para ello, hay una serie de rutinas básicas que permiten minimizar los riesgos. Entre ellas, destacamos las siguientes:
- Tener las actualizaciones al día, controladas.
- Revisar periódicamente los sistemas.
- Optimizar los equipos con los softwares y permisos de accesos necesarios.
- Establecer un protocolo con el control de seguridad.
Con esto, la diferencia se hace evidente:
- Trabajar sin mantenimiento preventivo supone estar expuestos a que los fallos aparezcan.
- Trabajar con mantenimiento preventivo supone que muchos fallos simplemente no lleguen a existir.
Como puedes apreciar, el mantenimiento constituye una de las formas más directas de mejorar la eficiencia sin tener que cambiar de herramientas, invertir en más infraestructura tecnológica…
Monitorización: qué está pasando
“Lo que no se ve, no se puede mejorar”.
Esta es sin duda, una de las frases preferidas de nuestro Director Tecnológico, Jesús Trujillo. Con esta máxima, es sencillo entender la monitorización como una gran aliada para evolucionar.
La monitorización permite tener control, por ejemplo, sobre:
- El estado de los equipos.
- El rendimiento de los sistemas.
- Posibles incidencias.
- Alertas de seguridad.
Tan sólo con esta información, y lo más importante, antes de que impacten en el trabajo diario, podemos detectar:
- Un disco duro que empieza a fallar.
- un servidor sobrecargado.
- accesos sospechosos.
- Errores recurrentes.
Por eso, insistimos; la clave no es reaccionar rápido ante una incidencia, sino, anticiparse.
Gestión remota: intervenir y no interrumpir
¿Cómo lo hacen las pymes y profesionales independientes? Si estás pensando en que no todo el mundo se puede permitir el servicio de mantenimiento tecnológico in situ, llevas razón. Ahora bien, en la era digital, el desplazamiento no es un requisito inherente al trabajo del técnico informático.
Por propia experiencia, te podemos confirmar que, a través de la gestión remota podemos:
- Aplicar configuraciones y actualizar sistemas.
- Ofrecer soporte a los profesionales sin detener la actividad.
- Y, llegado el caso, resolver problemas de forma inmediata.
Esto, además de reducir tiempos de espera y gastos de desplazamiento, también evita interrupciones innecesarias.
Para el profesional que decide apostar por la tecnología silenciosa con un servicio de gestión remota, el cambio es sencillo: los problemas se resuelven sin afectar a su trabajo.
Soporte proactivo: ¿hubo problema?
Como veíamos en el protocolo habitual, al inicio de este artículo, con el servicio de soporte tradicional, el usuario avise del problema y entonces comienza su resolución. En cambio, el soporte proactivo funciona al revés: los técnicos detectan incidencias antes incluso de que el trabajador lo perciba gracias a su sistema de alertas. A continuación, actúa sin necesidad de aviso y así, reduce el impacto en el día a día. Por esto, en muchos casos, el usuario ni siquiera llega a saber que ha existido un problema o una amenaza. Y ese, sin duda, es el objetivo.
La tecnología deja de ser un problema
Una empresa con tecnología bien gestionada no habla constantemente de la informática, de los técnicos, de los problemas con el ordenador o con el sistema…
Entre otras mejoras, conseguimos que:
- Los sistemas funcionen.
- Los tiempos de espera desaparecen.
- Los procesos fluyen.
- El equipo puede estar centrado en su trabajo.
Las “cuestiones informáticas” dejan de ser un foco de preocupación y se convierte en una base estable sobre la que trabajar. Y ¿sabes a qué conduce esto? A ser más competitivos.
La verdadera ventaja competitiva
Si alguien te dijo que invertir en tecnología significa tener más herramientas, puede que no sea el asesor tecnológico que necesites. Para que tu infraestructura te dé la cobertura que necesitas y ser más competitivo en el mercado actual, la tecnología debe ser sinónimo de:
- Trabajar mejor
- Perder menos tiempo
- Reducir errores
- Mejorar la continuidad del negocio
La diferencia entre una empresa que avanza y otra que se estanca muchas veces está en algo más simple: conocer cuánta fricción hay en su día a día y cuánta se debe a causas tecnológicas.
Apostar por el silencio tecnológico
Recuerda que, la tecnología en una empresa actual, entendida como el mantenimiento técnico informático, no debería ser: visible, reactiva y problemática. Sino que, en Nebrimática, trabajamos para que sea estable, predecible y silenciosa. La mejor noticia es que nuestros clientes no hablen de informática. Y es que, cuando la tecnología funciona como debe, ocurre algo muy sencillo: nadie habla de ella.
¿Quieres que sea así en tu día a día? Hablemos.







