5 cuestiones de ciberseguridad que te pueden salvar
La ciberseguridad es cuestión de todos. Así, como suena: todos en un entorno laboral somos responsables de la ciberseguridad. Y algo más: la ciberseguridad no es una cuestión técnica, sino de gestión empresarial.
“Un gerente no necesita saber configurar un firewall, pero sí debe saber si su empresa está preparada para afrontar un incidente”.
Joseba Iglesias. (Asesor Comercial en Nebrimática)
La realidad hoy día
Durante décadas, la ciberseguridad ha sido considerada un asunto exclusivo del departamento informático. Mientras todo funcionaba correctamente, parecía un tema lejano, técnico y por supuesto, ajeno a la gestión diaria de la empresa. Sin embargo, la realidad es otra. Y es que hoy un ciberataque puede detener la actividad de una pyme durante horas o incluso días. También puede afectar a la confianza de los clientes, comprometer la información confidencial y hasta generar importantes pérdidas económicas. Por todo esto, nuestros técnicos inciden en que la cuestión no debe ser: «¿Estamos protegidos?» sino:
«¿Sabemos realmente cuál es nuestro nivel de riesgo?»
Lo mejor es que no hace falta ser experto en tecnología para empezar a responderla. Basta con que te plantees cinco preguntas fundamentales.
1. ¿Qué pasa si no puedes acceder a tus datos?
Esta es una cuestión muy importante. Ponte en situación, llegas un lunes a la oficina, y escuchas a algún compañero quejarse porque no puede acceder al sistema. Te sientas delante de tu pantalla e igual. Ni datos compartidos, ni presupuestos, facturas, fichas de clientes y lo peor: tus correos electrónicos.
¿Cuánto tiempo puedes aguantar así?
Algunos descubren demasiado tarde que se han lanzado a compartir toda su actividad en un entorno virtual sin un plan estratégico previo, sin una estructura predefinida. Para nosotros, la nube es la mejor opción para facilitar el trabajo colaborativo, pero siempre desde el requerimiento de seguridad que nuestros técnicos diseñan previamente.
2. ¿Quién accede a la información crítica?
Estamos acostumbrados a revisar, antes de salir de la oficina, las ventanas, las cerraduras, las alarmas y las cámaras de seguridad, si las tenemos. Pero muy pocas empresas revisan con esa frecuencia quién puede acceder a sus sistemas.
Deberías saber si:
- Los antiguos empleados siguen teniendo acceso.
- Todos los usuarios necesitan los permisos que tienen.
- Se utiliza autenticación multifactor.
- Las contraseñas siguen una política adecuada.
Cuantos más accesos innecesarios existan, mayor será la probabilidad de riesgo. Por eso, cada usuario debería acceder únicamente a la información que necesita para realizar su trabajo.
3. Si sufriéramos un ciberataque, ¿quién sabe cómo actuar?
De cara a mantener un plan de ciberseguridad, la tecnología que tengas implementada es importante, pero las personas, también. En muchos incidentes de seguridad, el problema inicial no se produce por un fallo técnico, sino que puede ser resultado de una acción cotidiana y normal, por ejemplo:
- Abrir un correo fraudulento.
- Descargar un archivo malicioso.
- Facilitar imprudentemente una contraseña.
- Hacer clic en un enlace aparentemente legítimo.
Es fácil, ¿verdad? Para evitarlo, se debe disponer de un procedimiento claro además de un buen antivirus. Y todos los empleados deberían saber a quién avisar, qué no deben hacer si sospechan y qué deben hacer durante esos primeros minutos.
La improvisación, en estos casos, nunca es una buena estrategia.
4. ¿Desde cuándo no revisas la infraestructura?
La tecnología se va quedando obsoleta, no sólo los ordenadores envejecen.
Los sistemas operativos sin actualizar, las aplicaciones instaladas hace años, los equipos fuera de soporte o incluso configuraciones heredadas pueden convertirse en una puerta de entrada para un ciberatacante.
Según el informe anual de amenazas de INCIBE, una parte importante de los incidentes que se gestionan tienen su origen en vulnerabilidades conocidas que ya disponían de soluciones o actualizaciones. Entonces, la cuestión no es si aparecen nuevas amenazas, sino más bien si la infraestructura tecnológica sobre la que te apoyas evoluciona al mismo ritmo que ellas.
5. ¿Quién vela por tu seguridad cuando todo parece funcionar?
Seguro que no te lo habías planteado. Lo más normal es que no te acuerdes de tu técnico de soporte informático cuando todo funciona, sólo cuando hay un problema. Las estrategias óptimas de ciberseguridad actual se basan en la prevención, no en la reparación de errores y resolución de conflictos.
Esto, para los responsables de Nebrimática, implica:
- Monitorizar sistemas.
- Detectar posibles comportamientos anómalos.
- Aplicar actualizaciones.
- Revisar vulnerabilidades, brechas de seguridad.
- Y sobre todo, anticiparse a los problemas.
¿Sabes cuál es la mejor incidencia?
Para nosotros, aquella que nunca llega a afectar al día a día del negocio. Para garantizarlo, hay que aplicar estrategias preventivas.
Decisiones importantes
Comenzábamos este artículo señalando a todos como responsables de la ciberseguridad, ¿verdad?
Con esto, queremos desterrar la idea de que la ciberseguridad depende exclusivamente del departamento tecnológico. Todos deben participar de un plan preventivo activo, y la dirección debe tomar decisiones pertinentes en relación con: la prevención, la revisión de los procesos, la formación de los empleados y con la selección de un socio tecnológico que acompañe en todo esto y no se limite a resolver incidencias.
Desde nuestra experiencia, destacamos una premisa que siempre se cumple: los problemas tecnológicos graves no surgen de un día para otro. Se van gestando poco a poco, al posponer, por ejemplo, actualizaciones, al no controlar los accesos o cuando se asume que «nunca nos ha pasado nada».
Ahora, ¿crees que sabes lo necesario sobre la ciberseguridad en tu negocio?
Recuerda no plantearte si serás objetivo de un ciberataque, cuestiónate si estás preparado para cuando ocurra. Las herramientas son importantes, pero aún lo son más las respuestas a las 5 cuestiones anteriores. Proteger consiste garantizar que el trabajo continúe con seguridad, confianza y continuidad.
Nebrimática, como socio tecnológico, aporta mucho más valor a sus clientes que un simple servicio de soporte. Ayudamos a convertir la ciberseguridad en una ventaja competitiva, no en una preocupación permanente. ¿Hablamos?







